
Hace cuatro años, me propuse la traducción de una obra pequeña -y posiblemente, espúrea- de Beda el Venerable.
Por distintas razones no pude emprender la traducción de esa página, y de hecho, mantener este blog en buena medida tampoco me ha sido posible. Aunque la traducción en cuanto tal es una tarea que llevo a cabo cotidianamente -siquiera...